
MSV601
Casa & Jardín
6m+
14.8 m2
8 Users

Un parque infantil bien diseñado para jardín de infancia no es solo un lugar donde los niños gastan energía; es también un espacio de aprendizaje donde desarrollan habilidades que les acompañarán toda la vida, desde atarse los zapatos hasta hacer su primer amigo.
Al apostar por juegos a baja altura, así como materiales que estimulan los sentidos y espacios que favorecen la interacción, se crea un entorno que acompaña el desarrollo de cada niño. No solo se impulsa su crecimiento físico, sino también su confianza emocional, su curiosidad y sus ganas de aprender.
Descubre productos idénticos o similares a los que se encuentran en esta solución.
Empieza visitando nuestros mejores productos para jardín de infancia, o solicita nuestro catálogo principal de 2026.

MSV601
6m+
14.8 m2
8 Users

NRO509
2+ Años
27.5 m2
21 Users

NRO613
1+ Años
14.9 m2
6 Users

PCM003322
1+ Años
17.8 m2
10 Users
¿Quieres descubrir todas nuestas novedades?

Un parque infantil para jardín de infancia no solo es divertido para los niños, sino que también ayuda a tu institución a ganar visibilidad y atractivo
Los niños aprenden a escuchar y a seguir instrucciones (como esperar su turno o seguir reglas sencillas), lo que facilita el tiempo en el aula para todos.
El juego enseña rutinas y transiciones, por lo que los niños mejoran a la hora de pasar de una actividad a otra, una habilidad que les ayuda a ellos (y también a sus profesores) en el día a día.
Jugar al aire libre les permite gastar energía y les ayuda a concentrarse después, por lo que están más preparados para sentarse, escuchar y aprender cuando vuelven al interior.
Los padres ven cómo sus hijos crecen y juegan bien con los demás, lo que les hace sentirse satisfechos de haber elegido tu jardín de infancia.
Para espacios pequeños o grandes, así puedes crear tu parque infantil

1. Elige un pavimento económico
El pavimento puede representar gran parte del presupuesto, pero hay opciones económicas que cumplen con las normas de seguridad. La arena, por ejemplo, es barata, fácil de instalar y ofrece una caída suave en caso de tropiezos. Además, funciona como material de juego sensorial, aportando un valor añadido. Aunque requiere reposiciones y nivelado periódicos, el ahorro que genera compensa fácilmente estos cuidados.
Si te preocupa la accesibilidad, no hace falta cubrir todo el parque con pavimento de caucho costoso. Basta con crear accesos inclusivos, como rampas o caminos estables, que conecten las zonas de juego principales. De esta manera, los niños con movilidad reducida pueden participar sin problemas y se ahorran recursos en la cobertura de caucho.

2. Prioriza el valor lúdico
En lugar de comprar varios juegos independientes, opta por una estructura modular que ofrezca distintas actividades. Por ejemplo, una pequeña casita con mesa de arena y paneles sensoriales puede acomodar a muchos niños a la vez. Para que sea inclusiva, busca actividades a nivel del suelo (como paneles de juego) y varios puntos de acceso para evitar aglomeraciones. Así, se aprovecha mejor el espacio y se reducen tanto los costes como el tamaño necesario.
No hace falta un parque grande y caro para mantener a los niños del jardín de infancia entretenidos. Un juego versátil, combinado con algo de planificación creativa, puede crear un área divertida y estimulante para todos. Además, jugar con elementos sueltos como cubos, palas, cacerolas, pelotas o telas fomenta la creatividad y la cooperación a muy bajo coste. Incluso elementos naturales como troncos, tocones o piedras, que se pueden conseguir localmente o recibir en donación, ofrecen infinitas oportunidades para trepar y equilibrarse.

3. Diseña pensando en el ahorro a largo plazo
Servicios como jardinería, instalación y mantenimiento pueden suponer una parte importante del presupuesto, por lo que una planificación inteligente y pequeñas decisiones pueden generar un ahorro considerable a largo plazo.
Por ejemplo, opta por un paisajismo de bajo mantenimiento, como plantas autóctonas o mantillo, para reducir los costes de riego, corte de césped y limpieza. Piensa si realmente necesitas que el parque sea instalado por profesionales o si puedes seguir las instrucciones de montaje proporcionadas. Además, capacita al personal para que realice inspecciones visuales regulares del equipo, lo que ayuda a prevenir reparaciones costosas y prolonga la vida útil del parque.
Soluciones basadas en investigación para cada clima y cultura.
Con más de 50 años de experiencia en más de 90 países, nuestras soluciones para jardines de infancia están diseñadas para cumplir y superar las certificaciones de seguridad más exigentes del mundo, incluidas la EN 1176 y la ASTM. Cada parque que diseñamos cuenta con el respaldo del KOMPAN Play Institute, nuestro centro de investigación dedicado a estudiar cómo los movimientos de juego específicos influyen en el desarrollo físico, cognitivo, social y emocional en la primera infancia.
Al combinar la ciencia del juego con nuestro compromiso “Made Green”, utilizando residuos plásticos recogidos del océano y madera de origen sostenible, ofrecemos a los jardines de infancia entornos de alto rendimiento que proporcionan uno de los costes totales de propiedad más bajos y el mayor valor de juego posible para la próxima generación.
Es impresionante, les entusiasma, quieren estar fuera haga el tiempo que haga.
Rebecca Payne, Directora de la Escuela Primaria de Boothville
Los niños pequeños crecen jugando. Los parques infantiles para jardín de infancia son importantes porque estos espacios les enseñan movimiento, habilidades sociales y control emocional. Elementos de juego como estructuras de escalada a medida, circuitos de equilibrio y rincones sensoriales ofrecen a los niños oportunidades seguras para explorar su cuerpo, practicar, compartir y sentir emociones intensas, construyendo confianza y amistades a lo largo del proceso.
Desarrollar confianza en el movimiento: Escaladores bajos, barras de equilibrio y piedras para saltar ayudan a los niños a moverse con seguridad, reduciendo torpeza y fomentando el valor para enfrentar nuevos retos físicos.
Tomar riesgos en un espacio seguro: Los niños aprenden a evaluar pequeños riesgos (por ejemplo, subir a una plataforma baja) en un entorno controlado, fomentando independencia y resiliencia.
Juego cooperativo: Los niños pasan de jugar en paralelo a participar en juegos colaborativos (como turnarse en un columpio nido o construir castillos de arena juntos), lo que enseña negociación, paciencia y trabajo en equipo.
Empatía y amistad: El uso compartido de juegos (como un tobogán pequeño o un balancín) anima a los niños a atender las necesidades de sus compañeros, como esperar su turno o ayudar a un amigo a trepar.
Regulación emocional: El juego al aire libre ayuda a los niños a manejar emociones intensas; correr, saltar o realizar actividades sensoriales como cavar en la arena proporciona una vía para la frustración o la excitación.
Exploración sin estructura: Elementos sueltos como palos, pelotas o retazos de tela (en entornos supervisados) permiten a los niños inventar juegos, fomentando creatividad y adaptabilidad.
Para niños pequeños, la arena es la opción más común y económica, ya que es un material suave, fácil de instalar y que además sirve como recurso sensorial para el juego. Sin embargo, requiere mantenimiento regular (rastrillado y reposición) para mantenerse seguro y nivelado.
Si buscas mayor seguridad y accesibilidad, el caucho vertido in situ es una excelente opción. Ofrece un gran acolchado, es accesible para sillas de ruedas y requiere poco mantenimiento, aunque es el pavimento más caro de todos.
No es necesario cubrir todo el parque con caucho. Lo ideal es usarlo en zonas de alto tránsito o mayor riesgo (como debajo de escaladores o toboganes) y utilizar arena en el resto, manteniendo los costes bajos sin comprometer la seguridad.
Diseñar un parque infantil para niños de distintas edades en el jardín de infancia consiste en ofrecer opciones claras y adecuadas a cada edad dentro de un mismo espacio seguro, de modo que cada niño encuentre el nivel de reto, estimulación sensorial y oportunidades sociales que necesita.
Zonas según habilidades: Divide el parque en áreas claramente diferenciadas: juego sensorial tranquilo, actividad motriz gruesa, escalada/toboganes y juego social o dramático. Señales y cambios en color o textura del pavimento ayudan a marcar las transiciones, facilitando la orientación de niños y adultos.
Acceso fácil: Los niños más pequeños necesitan apoyo adicional, así que deja suficiente espacio para que al menos un par de adultos puedan acceder a cada zona. También considera crear líneas de visión que permitan a los supervisores controlar las áreas desde un punto de descanso.
Primero al nivel del suelo: Prioriza oportunidades de juego a nivel del suelo para que los más pequeños y los que usan ayudas de movilidad puedan participar sin dificultad. Añade algunos elementos elevados con rampas o plataformas bajas para quienes ya están listos para trepar.
Variedad sensorial: Incorpora elementos táctiles, visuales y auditivos, como paneles musicales, superficies texturadas, arena y juegos de agua. La estimulación sensorial aumenta la atención y el tiempo de juego en los niños pequeños.
Desde niños pequeños hasta adolescentes, creamos zonas de recreo escolares que se adaptan a todos los niveles de edad y capacidades a lo largo de los años escolares.